• MÉDULA ÓSEA
• LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA Ó LEUCEMIA GRANULOCITICA CRÓNICA
• CROMOSOMA FILADELFIA
• FÁRMACO GLIVEC
• DIAGNOSTICO
• CLASIFICACIÓN POR ETAPAS
• TRATAMIENTO
MÉDULA ÓSEA
Las células sanguíneas se fabrican en la médula ósea.
La médula ósea es el material blando y esponjoso situado en
el centro de los huesos que produce aproximadamente el 95 por ciento de las
células sanguíneas del cuerpo.
Existen otros órganos y sistemas en nuestro cuerpo que ayudan a regular
las células sanguíneas. Los nódulos linfáticos,
el bazo y el hígado ayudan a regular la producción, destrucción
y diferenciación de las células (desarrollando una función
específica). La producción y desarrollo de nuevas células
es un proceso denominado hematopoyesis.
Las células sanguíneas formadas en la médula ósea
empiezan como células madre. La "célula madre" (o
célula hematopoyética) es la fase inicial de todas
las células sanguíneas. A medida que la célula madre
madura, se desarrollan varias células distintas, como los glóbulos
rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Las células sanguíneas
inmaduras se llaman blastos. Algunos blastos permanecen en
la médula ósea hasta que maduran y otros viajan a otras partes
del cuerpo para convertirse en células funcionales y maduras.

La médula ósea es un tejido graso y suave que se encuentra
dentro de los huesos y produce células sanguíneas (glóbulos
rojos, glóbulos blancos y plaquetas).

LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA (LMC)
La leucemia mieloide crónica ó leucemia granulocitica
crónica es una enfermedad de la médula ósea. consiste
en una transformación de la célula madre hematopoyética,
o formadora de sangre, a una célula cancerosa. En la leucemia, los blastos
(células inmaduras) que se están transformando en leucocitos (granulocitos)
no maduran y son muy numerosos. Por ello aparecen en la sangre.
La leucemia mielogena crónica progresa lentamente y por lo general se
da en adultos, usualmente de mediana edad y niños. Se caracteriza por
una fase crónica que puede durar meses o años.
Durante esta fase crónica, la enfermedad se puede presentar con pocos
síntomas o ser asintomática. Finalmente, la fase crónica
progresa a una "fase acelerada" más peligrosa
durante la cual las células de la leucemia crecen con mayor rapidez.
La mayor parte de los pacientes pasan por una fase de transformación
o aceleración de la enfermedad, con progresiva resistencia al tratamiento
y exacerbación de la sintomatología. La mayoría de los
casos evolucionan a una leucemia aguda mieloide, un 30% a leucemia linfoblástica
y un 10% a formas mixtas y leucemia megacarioblástica.
La diferencia entre la leucemia mieloide aguda y la cónica, es que en
la crónica hay un desarrollo de glóbulos blancos maduros que generalmente
funcionan normalmente. Esto hace que el curso de la enfermedad sea más
lento y menos serio.
La leucemia mieloide crónica (LMC), usualmente está asociada con
una anomalía cromosómica, llamada cromosoma Philadelphia.
CROMOSOMA FILADELFIA
Esta anormalidad afecta a los cromosomas 9 y 22, está presente en prácticamente
todos los pacientes con leucemia mieloide crónica (95%). Esta mutación
también se encuentra presente en algunos casos de leucemia linfoblástica
aguda (25 al 30 por ciento en adultos y 2 al 10 por ciento en niños),
y ocasionalmente, en casos de leucemia mielocítica aguda (LMA).
El defecto genético del cromosoma Philadelphia es el resultado de un
fenómeno conocido como traslocación (partes de dos cromosomas,
el 9 y el 22, intercambian sus posiciones). el gen bcr, del cromosoma 22 se
fusiona con parte del gen abl del cromosoma 9. (la porción desplazada
del cromosoma 22 se encuentra en el cromosoma 9). El gen abl toma su nombre
de «Abelson», el nombre de un virus causante de leucemias precursor
de una proteína similar a la que produce este gen. El cromosoma Philadelphia
es actualmente un importante marcador pronóstico y terapéutico.
El resultado de esta translocación es la producción de la proteína
(p210BCR-ABL). Se piensa que esta proteína tiene un papel fundamental
en la producción de la leucemia, pero aún no se sabe como actúa.
El gen abl produce tirosina, el gen bcr produce proteína kinasa, lo cual
resulta en la producción de la enzima tirosina kinasa, su función
es muy relevante para la terapia de esta enfermedad. La proteína resultante
de la fusión BCR-ABL activa un número de proteínas y encimas
controladoras del ciclo de división celular. Además, inhibe la
reparación del ADN, causando la inestabilidad del genoma y siendo una
potencial causante de la temida «crisis en cadena» de la leucemia
mieloide crónica.
La exposición a radiación ionizante (rayos X), que podría
ocurrir a partir de un tratamiento de un cáncer previo como el de la
tiroides o el del linfoma de Hodgkin, es un posible desencadenante de esta translocación
cromosómica. Sin embargo, no todas las personas a quienes se les trata
un cáncer con radiación pasan a desarrollar leucemia.
El cromosoma Filadelfia no se transmite de padres a hijos.
El comienzo
El cromosoma filadelfia fue descubierto y descrito en 1960 por los científicos
de Filadelfia Peter Nowell, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania
y David Hungerford del instituto Fox Chase Cancer Center, siéndole asignado
el nombre de la ciudad donde se ubican ambos centros de investigación.
Estos investigadores lograron identificar una mutación genética
en pacientes con CML (leucemia mieloide crónica), descubrieron que en
el cromosoma 22 faltaba una porción del DNA. Este hecho significó
que, por primera vez en la historia, los científicos descubrían
una anomalía genética ligada a un tipo específico de cáncer.
El descubrimiento de ese vinculo entre el cromosoma Ph y la CML desencadenó
una actividad extraordinaria en la investigación de las causas genéticas
del cáncer.
El siguiente adelanto importante en la comprensión de la CML se registró
13 años después, gracia al trabajo de la doctora Janet Rowley
y de investigadores de la Universidad de Chicago. Advirtieron que la porción
faltante del DNA del cromosoma 22 (característica de la CML) había
cambiado de lugar al cromosoma 9, un fenómeno llamado "translocación".
El reconocimiento de este suceso abrió el camino a muchos investigadores
ulteriores, que a partir de entonces han podido relacionar docenas de translocaciones
con diversos tipos de cáncer.
El resto del decenio de 1970 se limitó a consolidar los avances en la
investigación genética del cáncer. Sin embargo, en los
años 80, los doctores David Baltimore y Owen N. Witte, investigadores
del Instituto Tecnológico de California, identificaron la causa principal
de la CML. El cromosoma Ph produce una enzima que tiene una participación
crucial en el desarrollo y la división celular aberrantes. La enzima,
una proteína de fusión (Bcr-Abl) que promueve la actividad de
la tirosincinasa, cambia las instrucciones genéticas normales de la célula.
Con el descubrimiento revolucionario de que una sola enzima podía causar
el desarrollo de CML, los investigadores médicos se encontraron frente
a una oportunidad extraordinaria. A diferencia de esfuerzos anteriores, el blanco
genético estaba bien definido, y el desarrollo de un fármaco que
pudiera bloquear a Bcr-Abl podía proceder de una manera racional.
A finales de los años 1990 se identificó el STI-571 (Imatinib,
Gleevec) por la farmacéutica Novartis como un inhibidor
de la tirosincinasa de amplio espectro y rendimiento. Este producto fue comercializado
en 2001 por la compañía farmacéutica como «Imatinib
Mesylate» (Gleevec® en los Estados Unidos y Glivec®
en Europa).
FARMACO GLIVEC
5 años, miles de vidas
Glivec fue aprobado por primera vez en mayo de 2001 para el
tratamiento de la leucemia mieloide crónica (CML), una forma de cáncer
que afecta cada año a unas 40.000 personas en todo el mundo.
La CML se distingue por un defecto cromosómico específico en el
cual ocurre translocación de los genes Bcr y Abl entre los cromosomas
22 y 9, respectivamente. Los genes de fusión Bcr y Abl codifican una
proteína, que es una tirosincinasa activada constitutivamente, la cual
ocasiona la proliferación descontrolada de las células sanguíneas
que caracteriza a la CML. Glivec “apaga” la señalización
descendente, las células dejan de proliferar y sobreviene la apoptosis.
Conserva un efecto limitado en el tejido sano, por lo general sin la angustiante
pérdida de cabello, las náuseas y el debilitamiento del sistema
inmunitario que caracterizan a los métodos convencionales para el tratamiento
del cáncer. Para los pacientes con CML (leucemia mieloide crónica),
obtener el mejor tratamiento desde el primer momento significa aumentar la probabilidad
de supervivencia sin enfermedad y disfrutar de una mejor calidad de vida.
Glivec (imatinib), ha sido aprobado como tratamiento de primera línea
para pacientes adultos y niños con leucemia mieloide crónica (LMC)
con cromosoma Filadelfia (Ph+), lo que permite que los médicos administren
el fármaco a pacientes de diagnóstico reciente.
Es el fármaco más eficaz y menos tóxico de los disponibles.
De administración sencilla, escasa toxicidad. Actua rapidamente, no solo
para producir remisión hematológica sino, mucho más importante,
para producir remisión citogenética completa.
En varios estudios clínicos, más del 90% de los pacientes en fase
crónica de CML recuperaron su cuenta normal de glóbulos blancos,
y más del 79% mostraron una respuesta citogénica importante con
Glivec. Estudios recientes indican que la eficacia es todavía mayor si
la dosis diaria inicial se aumenta a 800 miligramos.
DIAGNOSTICO
Pueden utilizarse las siguientes pruebas
• Examen físico y antecedentes: Examen
del cuerpo para verificar si existen signos generales de salud, incluida la
verificación de signos de enfermedad como un bazo agrandado. Se realiza
también la historia médica de las enfermedades y los tratamientos
anteriores del paciente.
• Recuento sanguíneo completo.
• Análisis citogenético: Una prueba mediante
la cual se analizan células sanguíneas o de médula ósea
bajo un microscopio a fin de detectar ciertas modificaciones en los cromosomas,
como el cromosoma Filadelfia.
• Aspiración y biopsia de médula ósea:
Extirpación de una sección pequeña de hueso y médula
ósea mediante la inserción de una aguja en el hueso de la cadera
o el esternón. Un patólogo observa tanto la muestra ósea
como la de médula ósea al microscopio para determinar la presencia
de células anormales.
CLASIFICACIÓN POR ESTADIOS o ETAPAS
La leucemia mielógena crónica tiene tres estadios
La clasificación en estadios (etapas) es el proceso
utilizado para determinar el grado de diseminación del cáncer.
No existe un sistema estándar de clasificación en estadios para
la leucemia mielógena crónica (LMC). En cambio, la enfermedad
se clasifica según el estadio en el que se encuentra: estadio crónico,
estadio acelerado o estadio blástico.
FASE CRÓNICA
En esta fase, que puede durar meses o años, se encuentran pocos blastos
tanto en la sangre como en la médula ósea.
FASE ACELERADA
Aparecen blastos en la sangre y en la medula con disminución de células
normales. Las muestras de sangre periférica y de médula ósea
contienen más de un 5% de blastos y menos de un 30%.
FASE BLASTICA (también
llamada fase aguda)
Las muestras de sangre y/o médula presentan más del 30% de blastos.,
pueden aparecer acúmulos de estas células en forma de tumores
a nivel de huesos o ganglios . A esto se le denomina leucemia aguda. Cuando
se presenta cansancio, fiebre y un bazo agrandado durante el estadio blástico,
se denomina crisis blástica.
FASE REFRACTARIA
La cantidad de células blásticas aumenta después de una
remisión.
Los blastos no disminuyen a pesar del tratamiento.
TRATAMIENTO
Se dispone de diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con leucemia
mielógena crónica (LMC). Algunos tratamientos son estándar
(el tratamiento utilizado en la actualidad) y otros se están evaluando
en ensayos clínicos. Cuando los ensayos clínicos revelan que un
tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento
nuevo puede tornarse estándar.
Se utilizan seis tipos de tratamiento estándar:
FASE CRONICA
• Glivec (Imatinib)
• Trasplante de medula ósea.
• Inmunoterapia.
• Quimioterapia para reducir el numero de blastos.
• Cirugía para extraer el bazo (esplenectomia).
FASE ACELERADA
• Glivec (Imatinib)
• Trasplante de medula ósea.
• Quimioterapia para reducir el numero de glóbulos blancos.
• Transfusiones de sangre o productos sanguíneos para aliviar los
síntomas.
FASE BLASTICA
Se realiza con los siguientes tratamientos:
Glivec (Imatinib)
Quimioterapia.
Trasplante de medula ósea.
Radioterapia para aliviar los síntomas causados por tumores formados
en el hueso.
Afectación MENÍNGEA
Se realiza con los siguientes tratamientos:
1. Quimioterapia intratecal
2. 2. Radioterapia al cerebro.
OTROS TRATAMIENTOS
QUIMIOTERAPIA CON TRASPLANTE DE CÉLULAS MADRE
Para ello se extraen de la médula ósea del propio paciente o de
un donante compatible y se congelan. Tras una quimioterapia agresiva se destruyen
todas las extirpes celulares sanguíneas.
Con las células madres congeladas se restituirá el sistema desde
cero para que vuelvan a producir las células sanguíneas. También
se puede hacer solo con linfocitos y se llama DLI.