La Resonancia Magnética lleva más de 20 años
empleándose como técnica de diagnóstico por imagen. Es
una técnica que sirve para diagnosticar diferentes enfermedades o estados
patológicos mediante la obtención de imágenes del cuerpo.
Su misión es proporcionar al médico información sobre
la afección del paciente.
Su ventaja respecto a las otras técnicas hasta ahora existentes, es
que no utiliza Rayos X para obtención de las imágenes,
sino que éstas se adquieren sometiendo al paciente a un potente imán
y utilizando ondas de radiofrecuencia.
No se conoce efecto nocivo alguno de la Resonancia. A pesar de ello, no
se recomienda su práctica a pacientes embarazadas salvo que
sea imprescindible.
Las pruebas de diagnóstico por imagen deben realizarse siempre por
indicación de un médico especialista, debido a que él
conoce cuál es el problema o duda diagnóstica planteada, así
como otros datos (historia clínica, otras pruebas radiológicas,
análisis, etc) que le ayudan a interpretar el informe emitido por un
radiólogo.
Poco antes de realizar la prueba, el paciente pasará a una cabina donde
podrá dejar todos sus objetos personales, le facilitarán una
bata y se quitará toda la ropa salvo la interior (el sujetador hay
que quitárselo).
Cuando entre dentro de la sala de Resonancia, el personal sanitario le indicará
la posición en la que debe colocarse, sobre una mesa. Alrededor de
la zona del cuerpo que se va a examinar, se suelen colocar unos aparatos -ANTENAS-
cuya única finalidad es mejorar la calidad de las imágenes que
queremos obtener. Estos son algunos ejemplos:

Una vez tumbado/a, deberá asegurarse de encontrar la posición
más cómoda posible. La mesa se deslizará hacia el interior
del imán y entonces comenzará la exploración.
Durante la exploración, oirá unos ruidos de diferente
intensidad que pueden llegar a ser desagradables (como si hubiera zapatillas
de deporte en una lavadora).
Es normal que escuche estos ruidos, no debe inquietarse. Son inevitables y
necesarios para la obtención de las imágenes. Si lo desea, el
personal sanitario le puede proporcionar unos tapones o auriculares
que reducirán, en parte, este ruido.
Para poder obtener unas imágenes de calidad, que permitan un adecuado
diagnóstico, es imprescindible su colaboración:
permaneciendo lo más quieto posible, respirando con tranquilidad y
siguiendo las indicaciones del personal sanitario que realiza la exploración.
Dependiendo de la parte del cuerpo que se esté examinando, se pedirá
al paciente que aguante la respiración, o que no respire, durante unos
pocos segundos.
La duración de la exploración depende en gran medida
de la región a estudiar y no de la gravedad de su afección.
Suele oscilar entre 30 a 45 min. por zona.
En todos los casos el personal de la resonancia se encontrará muy cerca
del paciente. A lo largo de toda la exploración el paciente será
vigilado por el personal sanitario a través de una ventana
de cristal y una pantalla de televisión.
El equipo de resonancia es manejado desde un ordenador por un técnico.
Se encuentra situado tras la ventana de la sala de resonancia, y es la persona
que le dará instrucciones a través del interfono y le controlará
por una cámara de televisión. Si es necesario administrarle
contraste intravenoso, el técnico es el encargado de pincharle y colocarle
una vía en el brazo.
El médico radiólogo se encarga de supervisar
la exploración y decidir que técnica se aplica en cada caso.
Posteriormente, interpreta las imágenes y elabora el informe diagnóstico
que recibirá su médico.
Mediante altavoces colocados dentro de la sala, el personal
sanitario podrá comunicarse con el paciente y escucharlo.
El paciente tendrá además un timbre en la mano
para poder avisar al personal sanitario si tiene algún problema durante
el examen.
• Dieta: No es necesario que acuda en ayunas, salvo
que se le haya indicado específicamente lo contrario, al darle la cita.
(Suele recomendarse sólo en exámenes pélvicos o abdominales).
• Medicaciones: puede tomar medicación si la
tiene prescrita.
• El día de la exploración deberá aportar
información sobre implantes quirúrgicos si los tuviera.
• Puede usted hacer vida completamente normal antes y después
de la exploración.
• Embarazo: No se conoce efecto nocivo alguno de la
Resonancia sobre el feto. A pesar de ello, no se recomienda su realización
a pacientes embarazadas salvo que sea imprescindible. Cada caso será
valorado por los médicos especialistas.
• Lactancia: Se recomienda esperar un periodo de 48
h. sin amamantar en caso de haber recibido contraste. No obstante no hay pruebas
de que ello pueda producir efectos adversos en el lactante.
• Al entrar en la sala, NO lleve consigo objetos metálicos, podrían
estropearse, empeorar la calidad de las imágenes y algunos resultar
peligrosos.
| Tatuajes |
Bolígrafos |
Cinturones |
| Piercing |
Horquillas |
Sujetador |
| Lentillas de color |
Joyas/Bisutería |
Monedas |
| Audífonos |
Llaves |
Relojes |
| Teléfono móvil |
Mecheros |
Clips |
| Maquillaje |
Prótesis dental |
Navajas |
| Tarjetas de crédito |
Monederos |
CUALQUIER OBJETO METÁLICO |
La Resonancia Magnética es una técnica inocua, sin efectos adversos
para el paciente. Esta característica, unida a la calidad de las imágenes
obtenidas son la base del espectacular desarrollo de esta técnica de
imagen.
En algunos casos es necesario administrar una sustancia -CONTRASTE-, que permite
realzar la imagen de diferentes estructuras y mejorar las posibilidades de
llegar a un diagnóstico.
El gadolinio es el medio de contraste utilizado normalmente
en la resonancia. El gadolinio es incoloro e inodoro como el agua y no
es radioactivo. Se inyecta en vena con una aguja en muy pequeñas
cantidades. Después de su inyección se acumula en determinados
tejidos, lo que hace que estas áreas se vean brillantes en las imágenes
de resonancia. A continuación es eliminado rápidamente del cuerpo
por los riñones (bebiendo agua).
El contraste utilizado no contiene YODO. Este tipo de sustancias
son más seguras que los contrastes yodados utilizados en otras exploraciones
radiológicas y no presenta reacciones alérgicas cruzadas con
ellos.
Desde su introducción en 1988, el gadolinio se ha usado en adultos
y niños en Estados Unidos, Japón y Europa, en miles de pacientes
sin ningún tipo de complicación seria. Excepcionalmente, como
con todas las medicaciones, existe un leve riesgo de reacción alérgica,
que solo en muy pocos casos pueden llegar a ser graves.
En los casos excepcionales en los que ocurren efectos adversos, se producen:
dolor de cabeza, náusea y dolor o quemazón en el sitio de inyección,
raramente se produce mareo e hipotensión. En los casos excepcionales
de reacción alérgica al gadolinio, se produce urticaria y picazón
ocular, habiéndose descrito reacciones más severas con dificultad
respiratoria.
Los médicos y el personal de la unidad que estarán pendientes
del paciente durante la exploración, poseen los medios y el entrenamiento
necesario para responder a cualquier eventualidad.
Para estar más tranquilo se aconseja, salvo indicación contraria,
ir al servicio con un poco de antelación.
Si es claustrofóbico, el miedo a los espacios cerrados podría
dificultar la realización de la prueba. No obstante, apenas un 1% de
pacientes no son capaces de tolerar esta exploración.
Si el paciente piensa que podría experimentar ansiedad o sensación
de claustrofobia en el interior del aparato, deberá, comunicarlo al
personal del centro antes de realizarse la prueba.
Sin embargo, es necesario precisar que los equipos de Resonancia más
modernos poseen un túnel más ancho y corto que los más
antiguos, lo que ha mejorado sustancialmente el confort del paciente.
Algunas exploraciones pueden realizarse en un aparato de resonancia con diseño
más abierto.

Diseño en forma de túnel
Diseño
abierto
Otra posibilidad sería solicitar a su médico
que valore la prescripción de algún tranquilizante para el día
de la cita.
Al rellenar el cuestionario de seguridad antes de someterse
a la prueba de Resonancia, es importante que advierta al personal en caso
de ser portador de alguno de los siguientes objetos:
• MARCAPASOS CARDIACO, ELECTRODOS cardíacos o cerebrales.
• CLIPS VASCULARES (aneurismas).
• DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS implantados (neuroestimuladores,bombas
de infusión, prótesis de oído).
• CATETER de vía central. (tipo Swan-Ganz o Bovriac).
• STENTS; FILTROS INTRAVASCULARES; VÁLVULA CARDÍACA ARTIFICIAL.
• OBJETOS METÁLICOS en el OJO (bien por operaciones o por accidentes
con virutas/fragmentos metálicos).
• PRÓTESIS: (articulaciones, mamas, etc.).
• FRAGMENTOS METÁLICOS: (tornillos, clavos, placas,metralla....).
• TATUAJES O PIERCING.
Una modalidad de resonancia magnética es la, resonancia magnética
endorrectal que se utiliza sobre todo para el estadiaje de cáncer
de próstata.
Una vez realizada la exploración, las imágenes han de ser procesadas
y estudiadas por un radiólogo experto en Resonancia, que emitirá
un informe. Únicamente el médico radiólogo está
capacitado para interpretar correctamente las imágenes obtenidas. Tanto
el informe como las placas serán enviados al médico que haya
solicitado la prueba