La Radiología o Diagnóstico por imagen
es la especialidad médica que engloba el uso de técnicas
exploratorias que permiten "ver" el interior del cuerpo humano y
evaluar la posible existencia de alteraciones que indiquen la presencia de
alguna enfermedad.
Son innumerables las pruebas diagnósticas que se pueden
emplear en el estudio de los pacientes con cáncer o en los que se sospecha
la presencia de un cáncer.
ENDOSCOPIAS
La endoscopia es una técnica diagnóstica
y terapéutica. Las pruebas endoscópicas consisten
en la introducción de tubos dotados de sistemas ópticos dentro
de cavidades y conductos corporales. En su interior, estos tubos pueden contener
luz, un sistema óptico (para poder ver) y múltiples herramientas
muy pequeñas diseñadas para obtener biopsias de tejidos para
analizar después. Como ejemplos de estas técnicas encontramos:
la laringoscopia directa, la esofagoscopia
(y, en general, la endoscopia digestiva alta, que abarca el esófago,
el estómago y el duodeno), la fibrobroncoscopia, durante
la cual se estudia la tráquea, el árbol bronquial y se toman
muestras, la colonoscopia (aparato digestivo, el endoscopio
se introduce por la boca), rectosigmoidoscopio (aparato digestivo,
el endoscopio se introduce por el ano), histeroscopia (examen
del útero o endometrio), la laparoscopia, la toracoscopia,
etc
RADIOLOGÍA
CONVENCIONAL
Radiografía simple (rayos
x)
Clásicamente, dichas imágenes se obtienen a través de
los populares rayos X, consiguiéndose las fotos de nuestro interior
(radiografías) que todos conocemos. Esta técnica tiene aún
toda su vigencia y sigue siendo suficiente para la mayor parte de los casos,
constituyendo lo que hoy en día conocemos como Radiología
convencional (huesos, tórax, abdomen, mamografía, etc.).
A ello se puede añadir el uso de sustancias preparadas (contrastes),
que permiten ver determinadas estructuras internas (tubo digestivo, urografía,
intravenosa, histerosalpingografía, radiología vascular, etc.),
conformando las "pruebas especiales".
Las radiaciones ionizantes (rayos x y rayos gamma) no presentan
umbral de seguridad, pudiendo la mínima dosis provocar un efecto biológicamente
importante, como por ejemplo un cáncer. Se recomienda reducir al mínimo
la utilización de modalidades médicas que utilizan radiaciones
ionizantes.
NUEVAS
TÉCNICAS DE IMAGEN
Nuevas técnicas de diagnostico
con radiaciones ionizantes (rayos x y rayos gamma)
En los últimos 20 años, el desarrollo tecnológico e informático
ha permitido incorporar unas nuevas técnicas de imagen que consiguen
mostrar determinadas estructuras internas hasta entonces semiocultas a los
rayos X convencionales. Algunas de estas nuevas técnicas son el TAC
o Scanner y la Mamografía, que siguen utilizando la radiación
ionizante (rayos x o rayos gamma). En una mamografía se realizan dos
radiografías en cada pecho.
Nuevas técnicas de diagnostico
sin radiaciones ionizantes
Otras técnicas de imagen nuevas, no utilizan la radiación ionizante
(rayos x, rayos gamma). Se basan en principios físicos distintos, son
los ultrasonidos (Ecografía) o la emisión de ondas de radiofrecuencia
(Resonancia magnética), generando todas ellas imágenes del cuerpo
humano de muy alta calidad.
Resonancia Magnética (RMN)
Es una tecnología relativamente nueva que permite obtener una imagen
de los órganos, tejidos blandos, huesos y otras estructuras internas
del cuerpo sin utilizar rayos X u otro tipo de radiación ionizante.
Las detalladas imágenes RMN permiten a los médicos evaluar mejor
las diferentes partes del cuerpo para condiciones que quizás no sean
visibles con otros métodos de imágenes (como rayos X, ultrasonido
o tomografía axial computarizada (TAC)). Su uso está
aumentando con rapidez mientras que el uso de los rayos X convencionales está
disminuyendo.
Algunas veces, se utiliza para evitar los peligros de la exposición
repetida a las radiaciones o para pacientes que no pueden
recibir medios de contraste a base de yodo.
Resonancia Magnética de torax (pulmones
y corazón)
Se puede evaluar el flujo sanguíneo sin
el riesgo de los efectos secundarios de la angiografía.
El medio de contraste que se
usa en algunos exámenes de RMN de tórax no contiene yodo, de
forma que es poco probable que produzca una reacción alérgica.
La resonancia magnética
nuclear (RMN) de tórax es un procedimiento costoso que demora más
tiempo que una radiografía o un TAC.
RADIOLOGÍA
INTERVENCIONISTA
Estas técnicas posibilitan no sólo el diagnóstico,
sino además, en casos seleccionados, indican el camino para la realización
de punciones o biopsias a través de la piel para obtener muestras de
la lesión y conocer con certeza de que enfermedad se trata o bien de
colocar tubos finos que permitan evacuar colecciones líquidas que precisen
ser eliminadas sin necesidad de cirugía, así como solucionar
problemas en arterias y venas. Estas técnicas constituyen parte de
la Radiología intervencionista.
MEDICINA NUCLEAR (técnica diagnóstica con rayos gamma)
Las exploraciones diagnósticas del Servicio de Medicina
Nuclear se dividen en 4 grandes áreas: Gammagrafía
(estática y/o dinámica), Tomografía de fotón
único (SPECT), Densitometrías y Tomografía
por emisión de positrones (PET). Los procedimientos terapéuticos,
cuyo objetivo es la radiación de órganos en determinadas patologías
como el hipertiroidismo o el cáncer de tiroides, se engloban en el
área de la Radioterapia metabólica.
La medicina nuclear es una especialidad médica, de historia
relativamente corta, unos 35 años, que utiliza las radiaciones ionizantes
procedentes de los radioisótopos o radionucléidos para realización
de estudios morfológicos y funcionales de numerosos órganos,
así como para las determinaciones radioanalíticas de numerosas
sustancias contenidas en el organismo. Para la realización de los estudios
sobre los pacientes es necesaria la introducción en el organismo de
una pequeña cantidad de sustancia radiactiva denominada radiofármaco,
por diferentes vías, generalmente la intravenosa o bien la digestiva,
inhalación, etc. Estas sustancias, por su especial afinidad, se fijan
en el órgano que se desea estudiar, emitiendo radiación
gamma que es detectada por un equipo denominado gammacámara
cuyo detector se sitúa sobre el órgano a explorar, recibiendo
los fotones procedentes del radiofármaco.
El isótopo más ampliamente utilizado actualmente
en los servicios de medicina nuclear es el tecnecio-99 que
emite radiación gamma. El tecnecio se combina fácilmente
con moléculas portadoras que permiten el estudio de órganos
muy variados como esqueleto, corazón, hígado y bazo, vías
biliares, tracto digestivo y cerebro. Además del tecnecio se utilizan
otros gammaemisores de periodo de semidesintegración corto como el
talio-201 para estudios cardiacos, el galio-67
para detección de tumores, el indio-111 para procesos
inflamatorios, el yodo-131 y 123 para estudios tiroideos
y renales y el xenón-133 para estudios pulmonares.
Para los estudios con PET el radiofármaco más utilizado es la
flúor desoxiglucosa marcada con flúor-18.
La Gammagrafía es un término
con el que se describen aquellas exploraciones morfofuncionales, de carácter
estático y/o dinámico, en las que se utilizan trazadores marcados
con isótopos convencionales. En el área oncológica las
indicaciones de la gammagrafías son muy extensas.
La PET (Tomografía por emisión de positrones)
es otra técnica de Medicina Nuclear que a diferencia de las anteriores
utiliza trazadores marcados con isótopos emisores de positrones elaborados
en la Unidad de Radiofarmacia PET del propio Servicio de Medicina Nuclear.
Las indicaciones de la PET abarcan tres grandes áreas, Oncología,
Neurología y la Cardiología, además de otras indicaciones
concretas en el estudio metabólico de órganos como el hígado
o procesos infecciosos de difícil diagnóstico.
En Oncología la PET se aplica en el diagnóstico
de malignidad de tumores difícilmente accesibles por medio de las técnicas
convencionales, como el nódulo pulmonar, páncreas, cerebro o
de difícil diagnóstico como determinados casos de cáncer
de mama, la búsqueda de primarios desconocidos o de segundos primarios.
En la estadificación de la extensión tumoral la PET abarca una
enorme variedad de procesos malignos, como el cáncer de pulmón,
de mama, linfomas, melanoma, cáncer de esófago, colo-rectal,
cabeza y cuello y tumores ginecológicos, como el ovario, endometrio
y útero. Otras indicaciónes de la PET son el diagnóstico
de la recurrencia o recidiva tumoral.
Densitometría es una prueba diagnóstica
que mide el grado de mineralización del hueso y que se aplica tanto
en el diagnóstico precoz de la osteoporosis como en el control de su
evolución y valoración terapeútica.
Radioterapia metabólica es la aplicación
con fines terapéuticos de isótopos radioactivos en dosis altas.
Para realizar esta actividad los Servicios de Medicina Nuclear disponen de
habitaciones especialmente acondicionadas en la zona de hospitalización.
Las principales indicaciones son para el tratamiento de pacientes portadores
de cáncer de tiroides o hipertiroidismo rebeldes al tratamiento farmacológico,
o recidivantes y con riesgo quirúrgico, así como la ablación
de restos tumorales y de las metástasis en pacientes con carcinomas
diferenciados de tiroides. Se utiliza fundamentalmente el yodo-131 en forma
líquida, en cuyo caso las dosis administradas son mucho mayores que
en el caso de las aplicaciones diagnósticas.
Un elemento contradictorio de las radiaciones
ionizantes artificiales (rayos x, rayos gamma) es que se utilizan para el
diagnostico, tratamiento y seguimiento del cáncer y al mismo
tiempo inducen y facilitan la aparición de tumores.
Los rayos x utilizados en medicina son una causa importante
de cáncer y enfermedad coronaria.
Al reducir la exposición a los rayos x la incidencia de cáncer
y enfermedad coronaria se reduce proporcionalmente.
Ver radiaciones ionizantes y cáncer
MEDICINA NUCLEAR
Con fines diagnósticos también se puede administrar material
radiactivo al paciente, seguido de la posterior detección de la distribución
corporal de dicho material. Se trata de la aplicaciones in vivo propias de
la especialidad de medicina nuclear.
Sanidad estudiará
el efecto de las radiaciones ionizantes sobre la salud
27 de abril de 2006
El Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio
de Sanidad y Consumo, y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) han firmado
un acuerdo para realizar un estudio epidemiológico sobre la posible
incidencia de la exposición a las radiaciones ionizantes sobre la salud
de la población, medida en casos de mortalidad por cáncer, en
más de 500 municipios, muchos de ellos cercanos a centrales nucleares.
La presidenta del CSN, María Teresa Esteban, reconoció
que el trabajo que finalmente se va a llevar a cabo es
"de menos entidad" que el inicialmente previsto por
razones que ella no comprende. Así, no incluirá
una investigación sobre la susceptibilidad genética al cáncer
de las poblaciones de los entornos nucleares, que "hubiera sido muy interesante
para el Instituto de Salud Carlos III y para todos los españoles".
Esteban manifestó que una vez que el estudio haya "arrancado"
quizás pueda "complementarse" en el futuro con la investigación
sobre la susceptibilidad genética. Asimismo, indicó que el CSN
no ha dejado de trabajar en el último año prestando ayuda al
Instituto Carlos III para preparar el trabajo, que se ha puesto en marcha
tras "un año y pico" de estar "paralizado"
por razones que, según dijo, ignora.
Este estudio complementa otros anteriores e incluirá
también el análisis de zonas en las que no existen instalaciones
nucleares pero en las que se producen diferentes niveles de exposición
de la población a radiaciones ionizantes de origen natural, de forma
que sea posible hacer comparaciones. El informe final será entregado
al Gobierno en febrero de 2009.