COLANGIOGRAFÍA POR ECOGRAFÍA
En general, la ecografía es la exploración inicial de
elección en los pacientes con afección de la vía
biliar, dadas su rapidez, su inocuidad y su alta sensibilidad.
En una ecografía se utilizan ondas sonoras para obtener imágenes
del hígado, de la vesícula y del tracto biliar. Este examen
es mejor para detectar anomalías estructurales como los tumores
que para detectar anomalías difusas como la cirrosis. La ecografía
es la técnica más segura y eficaz en la obtención
de imágenes de la vesícula y de las vías biliares.
La técnica ecografía de Doppler vascular puede utilizarse
para mostrar la circulación en los vasos sanguíneos del
hígado. La ecografía es también útil para
guiar la aguja que el médico utiliza al obtener muestras de tejido
para biopsia.
COLANGIOGRAFÍA POR RESONANCIA MAGNETICA (CRM)
Es la aplicación de la tecnología por resonancia magnética
que permite la evaluación de la vía biliar, el ducto pancreático
y la vesícula biliar sin necesidad de usar productos de contraste
y que no requiere instrumentación de la vía biliar. Puede
producir excelentes imágenes del hígado y es útil
en la detección de tumores.
La resonancia magnética (RM) da excelentes imágenes, similares
a las obtenidas con la TAC, además es un método menos
invasivo ya que no utiliza rayos X (radiaciones ionizantes).
BIOPSIA DEL HÍGADO POR
ECOGRAFÍA
Para obtener una muestra del hígado es frecuente obtenerla introduciendo
una aguja hasta el hígado a través de la piel. Antes de
este procedimiento el paciente recibe anestesia local.
Para localizar el área anormal de donde hay que extraer la muestra,
puede utilizarse una ecografía (no utiliza rayos X).
El paciente debe permanecer en el hospital
3 o 4 horas después de obtener la muestra, dado que existe un
pequeño riesgo de complicaciones. El hígado puede quedar
lacerado y generarse una hemorragia en el abdomen. La bilis también
puede verterse al abdomen, causando la inflamación de la membrana
que lo reviste (peritonitis). |
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COLANGIOGRAFÍA PERCUTANEA
Se inserta una aguja a través de la piel hasta el hígado
y luego se inyecta una sustancia radiopaca en uno de los conductos biliares.
El médico puede utilizar la ecografía para guiar la aguja.
Las radiografías muestran claramente las vías biliares,
y en particular una oclusión de las mismas en el interior del
hígado.
COLANGIOGRAFÍA PEROPERATORIA
Se utiliza una sustancia radiopaca visible con rayos X. Durante una
intervención quirúrgica, la sustancia se inyecta directamente
en los conductos de las vías biliares. De esta manera, aparecen
en las radiografías imágenes claras del tracto biliar.
COLANGIOPANCREATOGRAFÍA RETRÓGRADA ENDOSCÓ-PICA
(CPRE)
es un examen en el que un endoscopio (un tubo óptico flexible)
se introduce por la boca, atraviesa el estómago y el duodeno
y llega hasta las vías biliares. Luego se inyecta una sustancia
radiopaca en los conductos biliares y se realizan radiografías.
Esta prueba causa inflamación del páncreas (pancreatitis),
en un 3 a 5 por ciento de los pacientes.
TOMOGRAFÍA AXIAL COMPUTADORIZADA (TAC)
La tomografía computadorizada (TAC) puede producir excelentes
imágenes del hígado y es útil en la detección
de tumores.
Sin embargo, dado que en la TAC se utilizan rayos X, no es tan frecuente
como la ecografía o la Resonancia Magnética.
BIOPSIA DEL HÍGADO POR TAC
Para obtener una muestra del hígado es frecuente obtenerla introduciendo
una aguja hasta el hígado a través de la piel. Antes de
este procedimiento el paciente recibe anestesia local. Para localizar
el área anormal de donde hay que extraer la muestra, puede utilizarse
una TAC (utiliza rayos X)
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