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» Tipos de tratamiento
Introducción
Hay cuatro tipos principales de tratamiento de cáncer: la cirugía,
la radioterapia, la quimioterapia
y la inmunoterapia. Estas terapias
pueden ser usadas solas o combinadas entre sí. La ubicación,
el tamaño y la fase del tumor,
además de su salud en general,
determinan que tratamiento o tratamientos recibirá el paciente. Muchos
tratamientos nuevos, incluyendo vacunas
contra el cáncer y terapia
genética, están siendo
investigadas en los ensayos clínicos.
El tratamiento eficaz del cáncer debe dirigirse no sólo al tumor
principal, sino también a los tumores
que puedan aparecer, por extensión, en otras partes del organismo (metástasis).
Por consiguiente, la cirugía o la radioterapia
que se aplican en áreas específicas del cuerpo a menudo se combinan
con la quimioterapia, que alcanza
todo el organismo. Aun cuando la curación no es posible, los síntomas
suelen aliviarse con terapias paliativas,
mejorando la calidad de vida
y la supervivencia.
Las personas tratadas de cáncer, deben
mantener un seguimiento para observar cómo responden a la terapia.
El tratamiento más eficaz es el que produce la curación. La curación
se define como una remisión completa en la cual desaparece toda evidencia
del cáncer (respuesta completa). Los investigadores algunas veces estiman
la curación en términos de porcentajes de supervivencia libre
de enfermedad en un período de 5 o 10 años; se entiende que en
este tiempo el cáncer desaparece completamente y no recidiva.
En una respuesta parcial, el tamaño de uno o más tumores
se reduce a menos de la mitad; esta respuesta puede atenuar los síntomas
y prolongar la vida, aunque el cáncer vuelva a crecer. El tratamiento
menos eficaz es aquel en el que no se produce ningún tipo de respuesta.
Tipos
de tratamiento
Tratamiento curativo: Es el que intentan erradicar o curar la enfermedad.
También se llama tratamiento radical.
Tratamiento activo o específico: Es el tratamiento dirigido contra
la causa que provoca la enfermedad. Puede ser curativo o paliativo.
Tratamiento paliativo: Es el que intenta aliviar
u ofrecer el máximo bienestar al paciente porque no se puede alcanzar
un tratamiento curativo.
Tratamiento sintomático: Es
el que calma o alivia los síntomas en aquellas enfermedades que se desconocen
o que no tienen un tratamiento eficaz.
Tratamiento de soporte: Implica el
control de los síntomas y complicaciones derivados del cáncer
y de la toxicidad de la terapia oncológica.
El especialista debe ampliar su campo de acción y preocuparse no sólo
de la supervivencia del enfermo, sino también de que tenga calidad de
vida.
Los trastornos frecuentes derivados del procedimiento para tratar los tumores
como la anemia, emesis (vómitos), astenia (cansancio), dolor, infecciones
o neutropenia (disminución de glóbulos blancos), son aspectos
que "cuando se tratan de forma adecuada, mejoran enormemente la calidad
de vida del enfermo", incluso puede mejorar la respuesta al tratamiento
de determinados tumores". De ahí la importancia del tratamiento
de soporte.
Terapia alternativa: se refiere a tratamientos cuya eficacia no está
demostrada, porque no se han comprobado científicamente, o se pusieron
a prueba, pero resultaron ineficaces. A menudo, éstos son promovidos
por personas que se encuentran fuera del campo médico. Se usan para manejar
síntomas asociados con el cáncer y su tratamiento, promover el
bienestar o para tratar el cáncer..
Terapia complementaria: se refiere a métodos de apoyo para complementar
o añadirse a los tratamientos convencionales (protocolos).
Algunos tratamientos complementarios pueden ayudar a aliviar ciertos síntomas
del cáncer,. Como ejemplos, podemos mencionar la meditación para
reducir el estrés, el té de menta para aliviar las náuseas
y la acupuntura para eliminar el dolor de espalda crónico. Los métodos
complementarios no curan las enfermedades, pero controlan los síntomas
y aumentan la sensación de bienestar (calidad
de vida, bienestar general) .
Terapia integrante se refiere a la
administración combinada de una terapia
convencional o estandard con una terapia
complementaria.
Terapia genética: identifica
los genes ausentes o defectuosos que causan
el cáncer o que aumentan los riesgos de contraerlo y los reemplaza con
copias normales. La terapia genética
es un área de investigación complicada y muchas preguntas aún
permanecen sin respuesta. Algunos cánceres son causados por más
de un gen, y algunos vectores, si son usados
incorrectamente, pueden en realidad causar cáncer y otras enfermedades.
Los estudios clínicos, en los cuales nuevos métodos de tratamiento
se prueban en seres humanos, pueden ofrecer opciones para los pacientes cuyos
cánceres no han respondido a las terapias
convencionales