Juicio que forma el médico, del desarrollo
previsible de una enfermedad.
El pronóstico, de una enfermedad, es un conjunto de datos que posee
la ciencia médica sobre la probabilidad de que ocurran determinadas
situaciones en el transcurso de la historia natural de una enfermedad. Es
la predicción de los sucesos que ocurrirán en el desarrollo
de una enfermedad en términos estadísticos.
Este conjunto de datos se obtienen de los múltiples estudios clínicos
realizados sobre una enfermedad en concreto. En estos estudios se obtienen
unas variables llamadas factores pronóstico que el médico debe
averiguar en un individuo en particular a través de la sintomatología
y de las pruebas diagnósticas realizadas. Según estos factores
pronóstico se establece un tipo de tratamiento.
Un pronóstico se puede expresar de una forma cualitativa o cuantitativa.
Con respecto a la primera son comunes los términos "buen, mal
pronóstico o intermedio", o "leve, moderado o grave".
El término "pronóstico reservado" es un "pronóstico
incierto" o desconocido, que se emite cuando los síntomas no son
suficientes para establecer un diagnóstico más certero o se
prevé algún contratiempo en los efectos de una lesión.
Con respecto a la forma cuantitativa de expresar el pronóstico, se
utilizan a menudo porcentajes y tasas de supervivencia o mortalidad.
Un tema controverdido en España es la información del pronóstico
a un enfermo, sobre todo cuando éste se asocia a un mal pronóstico
con una tasa baja de supervivencia a los cinco años. Según La
Ley General de Sanidad en su artículo 10, el paciente tiene derecho
a la información del diagnóstico, pronóstico y tratamiento
de su enfermedad (consentimiento informado). La forma de cómo se facilite
esta información es crucial para una adecuada relación médico-paciente
y paciente-enfermedad.