La metástasis es la diseminación a órganos
distantes del tumor primario maligno, que ocurre generalmente por vía
sanguínea o linfática.
Los cánceres son capaces de propagarse por el cuerpo gracias a dos
mecanismos: invasión y metástasis.
La invasión es la migración y la penetración
directa por las células del cáncer en los tejidos vecinos.
La metástasis es la capacidad de las células
del cáncer de penetrar en los vasos sanguíneos y linfáticos,
a través de la circulación sanguínea, y después
crecer en un nuevo foco (metátasis) en tejidos normales de otra parte
del cuerpo.
Los tumores benignos son los tumores que no pueden diseminarse
por invasión o metástasis; por lo tanto crecen sólo localmente.
Los tumores malignos son los tumores capaces de propagarse
por invasión y metástasis. El término "cáncer"
se aplica solamente a los tumores malignos.
El cáncer o tumor maligno es por definición una colección
de células anárquicas, de división y reproducción
descontrolada, de comportamiento caótico y de progreso y evolución
bastante desorganizado.
Cuando se diagnostican a los pacientes con cáncer, se debe conocer
si su enfermedad está localizada o se ha diseminado a otros órganos
distantes.
Cuando las células cancerosas se diseminan y forman un tumor nuevo,
éste se llama un secundario, o tumor metastásico. Las células
del cáncer que forman el tumor secundario son como las del tumor original
o tumor primario. Por ejemplo, si un cáncer de mama se disemina
(metastatiza) al pulmón,. La enfermedad en el pulmón es cáncer
de mama metastásico y no cáncer de pulmón.
Las metástatis teóricamente deben corresponder siempre con un
tumor primario.. Sin embargo, cerca del 10% de pacientes que se diagnóstican
tienen metástasis sin encontrar un tumor primario. En casos raros (por
ejemplo melanoma) no se encuentra ningún tumor primario incluso en
la autopsia. Por lo tanto se piensa que algunos tumores primarios
pueden remitir totalmente, pero deja sus metástasis detrás.
Los cánceres metastásicos se pueden diagnosticar al mismo tiempo
que el tumor primario, o meses y años más tarde. Cuando un segundo
tumor se encuentra en un paciente que se ha tratado de cáncer
en el pasado, es más probable que sea una metástasis que otro
tumor primario.
Las localizaciones más frecuentes de las metástis son los órganos
más irrigados por la sangre como son el cerebro, los pulmones, el hígado,
los huesos y las glándulas suprarrenales. La excepción
a esta regla son los riñones y el propio corazón, pese a que
por sus cavidades pasan muchos litros de sangre al día.
También existe la tendencia de ciertos tumores a diseminarse en determinados
órganos. Por ejemplo el cáncer de próstata, aunque puede
diseminarse en cualquier órgano, tiende a propagarse por los huesos.
Igualmente el cáncer de colon, lo hace en el hígado y el cáncer
de estómago en los ovarios, en el caso de las mujeres, llamándose
en este caso tumor de Krukenberg.
Los cánceres que más metastatizan son los cánceres más
frecuentes como el cáncer de mama, el cáncer de pulmón,
el cáncer colorrectal y el cáncer de próstata.
Cuando un cáncer presenta metástasis se encuentra en
la fase o estadio más avanzado (estadio IV). Desafortunadamente
las opciones de tratamiento disponibles raramente curan a los pacientes. Algunos
tumores, como el cáncer testicular y algunos linfomas pueden ser curables
cuando se encuentra en enferemdad metastásica, en la mayoría
de los casos.
GENÉTICA DE LA METÁSTASIS (2006)
En 2004, investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussetts
(MIT), liderados por Robert Weinberg, descubrieron que un gen localizado en
el cromosoma 7 cumple un papel central en la producción y propagación
de metástasis a órganos distantes. La proteína producida
por este gen controla la reproducción de tejidos embrionarios, pero
normalmente se desactiva por completo una vez que el feto está ya formado.
El responsable de esta conducta es un gen que sintetiza una proteína
llamada "twist", cuya función normal es
"encender" y "apagar" a otros genes (o decirles cuándo
activarse y cuándo no). Twist está muy activa en el desarrollo
embrionario temprano, cuando dirige a los tejidos en formación, ayuda
a organizarlos y les indica hacia dónde tienen que migrar. Cumplida
su misión, la proteína twist "se duerme" y
queda inactiva por el resto de la vida del individuo.
Las investigaciones de 2004 demostraron que la proteína derivada
de este gen no existe en las células normales ni en el cáncer
primitivo, pero que está sumamente activa en los tejidos metastáticos.
Si se desactiva el gen responsable de sintetizar twist en algunas células
metastáticas y se inoculan luego en animales de experimentación,
estos desarrollan un tumor pero ninguna metástasis. Si el tejido se
inyecta sin desactivar el gen, el animal desarrollará el tumor primitivo
y una o varias metástasis-
Aunque las implicaciones clínicas de este descubrimiento aún
no estaban claras a mediados de 2006, se cree que podría desarrollarse
en el futuro una droga inhibidora del gen twist que haría desaparecer
la capacidad metastática de ciertos tumores. De hecho, es posible
decir si un cáncer hará metástasis o no simplemente observando
si el gen twist está activo o apagado.
La actividad anormal del Twist se descubrió en el carcinoma de mama
del ratón). Enormes cánceres de mama pueden no producir metástasis,
y otros pequeñísimos ser altamente metastáticos.
El secreto es analizar el gen Twist. Si el mismo está activo en ciertas
células, el tumor, por simple e inocente que parezca, hará metástasis
tan pronto le sea posible. Por el contrario, si todas las células del
tumor tienen el Twist dormido o inactivo, el cáncer en cuestión
será capaz de crecer localmente pero no estará habilitado para
colonizar zonas lejanas. Las posibilidades diagnósticas de
este descubrimientos son, en consecuencia, enormes.
Si se pudiese desarrollar una droga que automáticamente apagara el
gen Twist en las células cancerosas que lo tienen encendido, el tumor
no desaparecería, sino que simplemente dejaría de hacer metástasis
en tejidos y órganos hasta entonces sanos. Hecho esto, mediante terapias
más tradicionales (cirugía, rayos) podría exterminarse
el cáncer primitivo y volver al paciente a un estado de perfecta salud.
Sin embargo, los estudios acerca del papel que cumple el gen Twist están
aún en sus comienzos.
PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS 2004
Joan Massagué, Judah Folkman, Tony Hunter, Bert Vogelstein y Robert
Weinberg