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Introducción
» Formas de biopsia
» ¿Cómo se realiza una biopsia?
» Tipos de Biopsias
INTRODUCCIÓN
Una biopsia es la obtención
de una muestra de tejido del cuerpo para su examen. Estas muestras
se estudian con el microscopio (patología o anatomía patológica)
para ayudar en el diagnóstico. A veces sólo se obtienen unas
pocas células mediante aspirado o cepillado. A esto se llama citología
y es menos agresivo, pero aporta menos información y puede no ser suficiente.
FORMAS
DE BIOPSIA
Las biopsias pueden ser de varios tipos:
Abierta, quirúrgica o a cielo abierto
Cuando se realiza mediante cirugía convencional haciendo una herida
en la piel. Se puede realizar con anestesia local o general según la
zona que requiera el análisis. Permite coger una parte como muestra
o extirpar toda la lesión.
Por punción
o tru-cut
Mediante una aguja gruesa y con anestesia local se obtiene un cilindro de
la lesión que hay que estudiar.
Por aspiración
Se utiliza una aguja más fina y permite obtener una citología
¿CÓMO
SE REALIZA UNA BIOPSIA?
Sencilla
La forma más normal de realizar una biopsia es realizar una incisión,
con anestesia local, que permite llegar hasta el tejido que requiere estudio,
o introducir una aguja de biopsia. Esta incisión habitualmente se cierra
con unos puntos de sutura. Para una citología no suele ser necesario
realizar la incisión.
Con instrumental
En ocasiones se utiliza un instrumental especial que facilita llegar hasta
el tejido. En este caso hablamos de biopsias especiales:
Endoscópica, laparoscópica, artroscópica, broncoscópica,
otoracoscópica
La biopsia se realiza introduciendo una cámara de video e instrumental
por el intestino, el abdomen, una articulación, los bronquios o el
tórax respectivamente.
Guiada con
ecografía o escáner
Ayudan a localizar el lugar preciso. Luego se realiza una biopsia por punción
o una citología.
Debe advertirse al médico si se está tomando medicación
anticoagulante (como el sintrom) o antiagregante (tipo aspirina) o si es alérgico
A a los anestésicos locales.
Después de la realización de una biopsia los únicos cuidados
que suelen ser necesarios son el lavado de la herida, la analgesia para el
dolor y retirar los puntos, si se han dado, habitualmente a los 7-10 días.
TIPOS
DE BIOPSIA
Biopsia de piel.
Las biopsias de piel se realizan para estudiar lesiones en la piel o enfermedades
que la puedan afectar. La lesión se puede extirpar completamente o,
si es grande, coger solo un trocito.
Se administra un anestésico local y
a continuación se corta un fragmento de piel con un bisturí.
Finalmente, se cose la piel con un par de puntos. De esta forma queda una
cicatriz muy pequeña, apenas visible.
Biopsia ganglionar
Los ganglios son pequeños bultitos donde el sistema
inmunitario nos defiende de agresiones como infecciones o tumores. Su estudio
cuando están agrandados nos permite estudiar muchas enfermedades. Generalmente
se encuentran en el cuello, en las axilas o en las ingles.
Para obtener la biopsia se realiza una pequeña
incisión con anestesia local y se apartan los tejidos hasta llegar
al ganglio y extirparlo. Este es un procedimiento bastante sencillo que los
cirujanos practAican con cierta frecuencia y suele tener escasas complicaciones.
En ocasiones se realiza una punción del ganglio antes de decidir la
biopsia.
El ganglio extraído se puede estudiar
para buscar distintas infecciones o para diagnosticar un tumor. De todas formas,
la gran mayoría de los ganglios se afectan por infecciones banales
y no hay que tocarlos. Sólo cuando están muy agrandados o persisten
demasiado tiempo el médico indicará la punción o la biopsia
del ganglio.
Biopsia de mama
Esta clase de biopsia se realiza cuando en las exploraciones clínicas,
en las ecografías o en las mamografías se sospecha la existencia
de un bulto o tumor en la mama. La biopsia determinará la posible malignidad
del tumor.
En la actualidad existen muchas posibilidades
de biopsia de lesiones en la mama, que se aplican en función del tipo
de alteración que se encuentre y de las opciones disponibles en el
centro donde se realice el estudio (habitualmente ningún centro dispone
a la vez de todas las técnicas, sino de una combinación de ellas).
Las posibilidades son:
PAAF (punción-aspiración
con aguja fina)
Habitualmente se utiliza en lesiones palpables
(que se pueden tocar al explorar la mama). Permite obtener una citología
y ver si hay células malignas o no, pero no permite saber de
qué tipo de tumor se trata. Es la menos molesta por ser una aguja
muy finita, por esto se suele utilizar para estar más seguro
cuando se piensa que el tumor es Abenigno.
Biopsia
por punción tipo tru-cut
Permite obtener varios cilindros de tejido para
su estudio, pero requiere anestesia local y una pequeña incisión.
Con el material obtenido se puede determinar si el tumor es maligno
y el tipo de tumor. Se suele utilizar en tumores fácilmente palpables
y con aspecto sospechoso de ser cancerosos.
Biopsia
estereotáxica
Se utiliza para lesiones que no se pueden palpar
y que se han diagnosticado por métodos de imagen como la ecografía
o fundamentalmente la mamografía. Para poder realizarla se ha
de colocar a la paciente con la mama en una posición tal que
permita tener la mama fija y sin ningún movimiento, lo que se
suele conseguir poniendo a la paciente tumbada boca abajo en una cama
con un orificio por el que sale la mama. Luego, con un poco de anestesia
local y con ayuda de sistemas radiológicos se dirige el dispositivo
que realiza la biopsia hacia el lugar sospechoso.
Existen distintos dispositivos para la
biopsia que permiten obtener mayor o menor cantidad de tejido y extirpar
la lesión en su totalidad o no. En ocasiones es el único
procedimiento quirúrgico que requiere la paciente. Lo peor de
este procedimiento es lo incomodo de la postura y las manipulaciones
que se realizan con la mama, pero evita la biopsia abierta y las complicaciones
son pocas y habitualmente de escasa importancia (fundamentalmente hematomas
de mayor o menor tamaño). La principal utilidad está en
el estudio de las microcalcificaciones cuando son sospechosas (hasta
el 80% aparecen con lesiones benignas), pero que hay que estudiar paAra
poder diagnosticar a tiempo los casos con cáncer.
Biopsia
abierta
Se efectúa haciendo una incisión
en la piel y habitualmente con anestesia local. En las lesiones que
no se palpan (que es cuando con más frecuencia se recurre a este
tipo de biopsia) se coloca previamente en la sala de radiología
un dispositivo llamando arpón, por la similitud en la forma con
el que usan los pescadores, que permite al cirujano localizar la lesión.
No suele ser necesario el ingreso hospitalario y las complicaciones
también son pocas y poco relevantes, pero la cicatriz que queda
es mayor que con cualquiera de los otros procedimientos.
Como norma, se suele utilizar el procedimiento que con menor agresividad
permite estar seguros respecto a la benignidad o malignidad de la lesión.
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Biopsia
endoscópica (del tubo digestivo)
El tubo
digestivo empieza en la boca y llega hasta el ano pasando por el
esófago, el estómago, el intestino delgado, el grueso y el recto.
Todos ellos, excepto el intestino delgado, donde además es extraordinariamente
infrecuente que existan tumores malignos, son accesibles a biopsia con la
ayuda del endoscopio.
El endoscopio es un tubo en el que van incorporados
una cámara de video, una luz y un canal por el que se trabaja y se
obtienen las biopsias. La mayor parte son flexibles y permiten sortear las
angulaciones del tubo
digestivo. Cuando con el endoscopio, introducido por la boca o
por el ano (llamándose entonces colonoscopio o rectosigmoidoscopio,
según la longitud) se llega hasta la lesión que hay que analizar
y a través del canal de trabajo se introduce una pinza que coge la
muestra de tejido. La obtención de estas biopsias no es dolorosa y
las molestias se refieren a las propias de la endoscopia (distensión
abdominal por el gas, náuseas y sensación de ahogo en la endoscopia
oral) y a su preparación (náuseas por los laxantes, retortijones).
Las complicaciones de la obtención de la biopsia son poco frecuentes
y las más importantes son el sangrado en la zona de la biopsia y la
posibilidad de perforar el intestino y provocar una peritonitis.
Las biopsias se realizan para completar el
estudio endoscópico en multitud de lesiones: tumores benignos y malignos,
enfermedades inflamatorias del intestino, úlcera péptica, esofagitis,
etc.
Biopsia
endometrial (uterina)
Legrado
El legrado del útero es una forma de obtener tejido del endometrio
(la capa más interna del útero) para estudiarlo al microscopio.
Permite diagnosticar alteraciones hormonales, evidenciar pólipos o
encontrar tumores. Se realiza cuando aparecen alteraciones en los ritmos menstruales,
sangrado vaginal irregular o alteraciones en la exploración o en estudios
radiológicos (fundamentalmente ecografía) que requieren un estudio
patológico para conocer el origen. El legrado también se utiliza
para detener el sangrado cuando es abundante o en los abortos para eliminar
los restos retenidos.
Para realizarlo se suele utilizar anestesia general o raquídea. Primero
se abre el cuello del útero mediante una serie de dilatadores (con
forma de bastón) que tienen un diámetro progresivamente mayor,
hasta que se alcanza el tamaño suficiente para introducir la legra
con la que se obtiene el tejido. Las complicaciones son poco frecuentes y
la más importante es la posibilidad de perforar el útero al
introducir los dilatadores o la legra.
Hesteroscopia
Las biopsias del endometrio también se pueden obtener mediante histeroscopia.
En este caso se introduce en el útero un tubo (histeroscopio) que permite
al médico observar el interior de la cavidad uterina y obtener muestras
de los pólipos u otras lesiones sospechosas de malignidad. Al igual
que el legrado se suele realizar en quirófano y con anestesia raquídea
o general. Requiere algo de dilatación y la insuflación del
cuerpo uterino con aire para poder observar el endometrio. Las complicaciones
son similares a las del legrado aunque menos frecuentes, y como además
aporta más información que el legrado, la histeroscopia se realiza
cada vez con mayor frecuencia.
Citología
Hay otro procedimiento para obtener muestras que es la citología. La
citología se realiza sin anestesia pues no es doloroso y consiste en
recoger con una espátula y un bastoncillo las células desprendidas
en el útero y la vagina para intentar detectar lo antes posible la
aparición de un tumor. Se realiza de forma rutinaria en la consulta
del ginecólogo en las revisiones anuales.
Biopsia de médula ósea
La médula ósea es el órgano
encargado de producir las células de la sangre. Su estudio,
por tanto, es fundamental en el diagnóstico de muchas enfermedades
sanguíneas, como algunas anemias, las leucemias, inmunodeficiencias
o enfermedades de las plaquetas. También puede ser necesaria una biopsia
de médula ósea para diagnosticar algunas enfermedades infecciosas
o tumorales que la pueden afectar. Otro motivo para realizar una biopsia de
la médula ósea es el estudio previo a la realización
de un transplante de médula ósea, tanto a uno mismo como a otra
persona.
En el adulto la médula ósea se
encuentra fundamentalmente en los huesos del tronco, como el esternón,
y los huesos de la cadera (ilíacos) que es donde se realiza la biopsia.
En primer lugar se administra al paciente anestesia local. A continuación
se introduce una aguja resistente a través de la piel y el exterior
del hueso hasta alcanzar la zona blanda del interior (la médula ósea).
En el extremo de la aguja se coloca una jeringa y se aspira una muestra de
la médula ósea que se examina al microscopio.
Biopsia de próstata
La próstata es un órgano masculino
que se encuentra situado a la salida de la vejiga, justo por delante del recto.
Se puede tocar introduciendo el dedo índice en el recto (tacto rectal)
y de puede visualizar utilizando un tipo especial de ecógrafo adaptado
para su utilización dentro de el recto (ecografía transrectal
ETR). Estos ecógrafos permiten además adaptar una aguja con
la que se Aobtiene la biopsia mientras se observa la lesión.
La biopsia se suele indicar cuando se ha apreciado una lesión
prostática en un tacto rectal o si en una ecografía transrectal
realizada con motivo de unos niveles altos en sangre de PSA (antígeno
prostático específico) se observa alguna anomalía. Para
realizar la biopsia el paciente se coloca de lado con las rodillas flexionada
contra el pecho y el médico introduce el ecógrafo por el recto.
Una vez identificada la lesión se realizan varios pinchazos para obtener
las muestras para estudio.
El procedimiento se suele realizar sin ingreso
ni anestesia pues sólo se sienten unos pinchazos. Las complicaciones
más frecuentes son el sangrado por el recto o con la orina o la infección
de la próstata (habitualmente se indica al paciente que tome algún
antibiótico antes de una biopsia de próstata).
Biopsia hepática
Las biopsias hepáticas se realizan para estudiar
algunas enfermedades de hígado, como hepatitis, cirrosis hepática
o tumores.
La biopsia se puede realizar con una aguja
que llega al hígado pasando entre 2 costillas en el lado derecho o
por la parte anterior del abdomen. Para esto se tumba al paciente bien de
lado sobre el costado izquierdo y el brazo levantado, o bien boca arriba.
Se administrará un anestésico local y tras abrir la piel con
un bisturí se introduce la aguja para obtener la biopsia. Al paciente
le pedirán que esté lo más quieto posible y que incluso
aguante la respiraciónA mientras se introduce la aguja. Habitualmente
se requieren 3-5 pinchazos. En ocasiones el médico utilizará
un ecógrafo para ayudarse.
La obtención de biopsias hepáticas
es un procedimiento con escasas complicaciones y molestias para el paciente.
La complicación más frecuente es el sangrado interno, por lo
que en algunos casos mantendrán al paciente en observación.
Biopsia renal
Ante algunas enfermedades del riñón (sobre
todo glomerulonefritis) puede ser necesario realizar un estudio mediante biopsia
del riñón. Habitualmente esta biopsia de realiza de forma percutánea
(a través de la piel) tipo ‘tru-cut’. Con anestesia local
se efectúa una pequeña incisión en la región lumbar.
Luego, a través de la incisión, se introduce la aguja hasta
llegar al riñón, lo que se suele comprobar mediante ecografía
o Rx, y se obtienen varias muestras. En ocasiones se administra algún
relajante para disminuir las molestias y facilitar la colaboración
del paciente.
Las complicaciones son poco frecuentes (menos
del 1% habitualmente) y no suelen ir mas allá de un sangrado bien hacia
los conductos del riñón y la orina (dando lugar a sangre en
la orina y posibles cólicos renales por coágulos) o bien hacia
la región lumbar, provocando un hematoma.
Dr. Carl J. Brandt,
Director Médico Internacional y Cofundador de NetDoctor, Dr. John Pillinger,
médico general y Dr. PhilAip Owen, especialista en Obstetricia y Ginecología
Revisado por Dr. Antonio Barrasa Shaw, especialista en Cirugía General
y del Aparato Digestivo